¡Hola Querida Luz!

Te invitamos a ser parte de aquellos que quieren reconocer y compartir su luz y así construir una nueva generación, una generación en base al amor. 

¡Gracias por Ser y estar! 

           

123 Street Avenue, City Town, 99999

(123) 555-6789

email@address.com

 

You can set your address, phone number, email and site description in the settings tab.
Link to read me page with more information.

Blog

En los siguientes artículos podrás observar diversas maneras de plantear tu realidad, tu verdad y de esta manera poder avanzar. 

Punto de Equilibrio

Beam of Light LLC

Nos encanta experimentar las sutilezas del Cielo y también experimentar las emociones intensas de la tierra. Si nos distraemos y no mantenemos una actitud atenta sobre a dónde van nuestros pensamientos y acciones, nos des-balanceamos. Entonces, estamos experimentando mucho Cielo o experimentando mucha tierra.

Cuando estamos experimentando mucho Cielo, nos sentimos como si estuviésemos levitando, en constante estado de dicha. Queremos que dure para siempre y lo buscamos a través de experiencias espirituales seguidamente.

Si bien es hermoso y cierto que debemos vivir conectados con la Divinidad, existe un punto medio de inflexión en el cual esa Divinidad nos permite actuar y desenvolvernos en este plano, en esta dimensión. Vinimos a esta tierra con una misión y la misma conlleva el hecho de hacer de la tierra el Cielo, con nuestro ejemplo.

Los síntomas claves para saber que estamos experimentando mucho Cielo son: poca capacidad de conexión con nosotros mismos, nuestros allegados, el entorno; molestia o poca capacidad de saber el por qué estoy aquí, qué hago aquí; poca capacidad de relacionarnos; ganas de no estar.

Una manera muy fácil de traernos a tierra es el denominado “grounding” o “enraizamiento”. Este llamado a tierra nos permite conectarnos con este plano y evitar este sentido de desconexión. Puedes experimentar el grounding a través de experiencias directas con la naturaleza, ir a la playa, rio, montaña y tocar cada uno de esos elementos. Esto, aparte de ser bueno para limpiar nuestro campo áurico, también nos ayuda a traernos a tierra.

Otra manera de practicar el grounding es de pie, con nuestra espalda recta, nuestras piernas y pies perfectamente alineados. Cerramos los ojos, abrimos nuestros brazos en forma de “V” y nos imaginamos siendo un árbol. Empezamos a ver cómo de nuestros pies salen raíces y se cimentan en el suelo. También observamos como nuestros brazos son ramas que tienen hojas. Respiramos profundo, nuestras raíces se hacen mucho más profundas, somos uno con la madre tierra. Siguiendo nuestra intuición, respiramos y vamos creciendo en ramas y Amor como así lo dispongamos. Una vez estemos listos, respiramos profundo unas tres veces, cerramos nuestras manos en forma de plegaria, agradecemos tres veces y abrimos nuestros ojos. Podemos repetir este ejercicio cuantas veces sintamos necesario.

Estamos experimentando mucha tierra cuando tenemos una atención excesiva para los asuntos materiales, banales. Estamos vibrando en vibraciones bajas, en las cuales damos más importancia a este plano material que al espiritual. Sentimos una completa desconexión con Dios y con todo lo relacionado al Cielo. Se nos hace difícil mostrar un interés en temas espirituales. Nuestras prioridades son el dinero, la acumulación material y las relaciones en base a la carne. Estamos conectados con el “pretender ser”, más que con nuestra verdadera Esencia.

Una manera muy fácil de conectarse con la Divinidad es a través de la Oración, ya que a través de ella buscamos el vínculo con la Divinidad. También podemos practicar la meditación, ir a prácticas espirituales y de sanación, participar en talleres del perdón, de sanación emocional, para limpiar los bloqueos que no permiten conectarnos. Experimentar el Cielo está tan lejos como una decisión, la decisión de querer conectar con Dios, nos lleva solos a través de la guía del Espíritu a involucrarnos con Él.

El verdadero punto de equilibrio sucede cuando estamos experimentando una vida terrena con una Conciencia Divina. ¿Qué quiere decir esto? Que podemos coexistir con los demás a sabiendas de que todo es una lección, una lección de Amor, y que el momento perfecto que tengo para desarrollar mi misión es este. Pienso, hablo y actúo conscientemente, a sabiendas de que soy una expresión de lo Divino y que vine aquí a compartir Amor, a compartir Paz.