¡Hola Querida Luz!

Te invitamos a ser parte de aquellos que quieren reconocer y compartir su luz y así construir una nueva generación, una generación en base al amor. 

¡Gracias por Ser y estar! 

           

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En los siguientes artículos podrás observar diversas maneras de plantear tu realidad, tu verdad y de esta manera poder avanzar. 

No escucho mi voz

Beam of Light LLC

Durante el camino espiritual hay ciertos momentos en los cuales es difícil y abrumador reconocernos. Es así como viene un tiempo de no-aceptación. Estamos negados a ver nuestra verdad, a vivirla. Es una rebeldía ante el Universo. ¿Cómo yo debo hacer eso? ¿Por qué a mí? ¿Por qué así? Es solo cuando comenzamos a hacer las paces con nuestro verdadero Ser que podemos seguir.

Sin embargo, desde el momento de decir-hacer hay un trecho y en ese momento puede ser que ocurra lo siguiente:

1. Me ocupo para obviar la verdad, porque me da miedo reconocer que soy un Ser Espiritual y que tengo una misión en la vida.

2. Trato de llenar los vacíos o distraerme a través de relaciones no positivas que me dejan drenado y minimizan mi luz.

3. Uso otro tipo de distracciones terrenales como la comida, el alcohol y otras substancias, sin tener en consideración los efectos que esto causa en mi cuerpo energético, emocional y físico.

Ante esta apatía y negación, solo hay un consejo y es el mejor dado por los maestros:

¿Te vas a negar a los regalos de Dios?

Pregunta decisiva, pero reveladora. Al utilizar todas estas distracciones para no escuchar nuestra voz le estamos diciendo no a Dios. Y cuando lo colocas de esa manera, nos preguntamos ¿quién soy yo para retar su poder, su amor, su decisión? ¿Quién soy yo sino una luz más en este vasto Universo, a quien, se le encomendó una tarea en acuerdo divino?

Entonces nos preguntamos si es necesario distraernos o solo rendirnos ante nosotros mismos, ante nuestro Dios interior, y aceptar con amor lo que Él nos tiene preparado.

De esta manera nos abrimos a escuchar nuestra voz, la voz de nuestro corazón, que solo quiere nuestro bien, nuestra armonía, nuestra paz.