¡Hola Querida Luz!

Te invitamos a ser parte de aquellos que quieren reconocer y compartir su luz y así construir una nueva generación, una generación en base al amor. 

¡Gracias por Ser y estar! 

           

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En los siguientes artículos podrás observar diversas maneras de plantear tu realidad, tu verdad y de esta manera poder avanzar. 

Mi sensibilidad

Beam of Light LLC

Una de las grandes confusiones de nuestro tiempo es qué puedo hacer con mi sensibilidad. Las personas no están acostumbradas a reconocer y enaltecer su sensibilidad. La sensibilidad está, en nuestra sociedad, vista como debilidad más que fortaleza.

Sin embargo, en el camino espiritual la sensibilidad es vista como una gran fortaleza. Sin nuestra aguda sensibilidad, se nos hace más difícil escuchar, ver y sentir la ayuda y guía divina.

Para muchas personas que tienen misiones de vida trascendentales y no lo han aceptado todavía, la sensibilidad es un estorbo. El sentir mucho, a cada instante, en cada momento, se vuelve abrumador. ¿Cómo es posible que no puedo estar en grandes conciertos? ¿Cómo es posible que no puedo ir al súper o ir al centro comercial?

Pero en realidad no hay don sin solución. Cada uno de nuestros dones tiene su razón de ser, tiene su finalidad. Y a la hora de cumplir misiones trascendentales, es importante pensar más en el todo que en el yo.

Para momentos de extrema confusión y donde no podemos comprender la maravilla de nuestro don, sugerimos:

1.     La practica de la oración, que te centra siempre en un bien mayor, ayudándote a abrirte a la ayuda divina.

2.     La práctica de la meditación, que te permite ir a tu centro de amor y de paz.

3.     El manejo positivo de las emociones: cuando sintamos que un agente exterior irrumpe en nuestro Ser y activa una emoción en nosotros, respirar y actuar desde el amor. Saber que no me dejo llevar por la emoción, sino que la uso como maestro y guía de la tarea pendiente o por hacer.

4.     Saber que cuando estamos en nuestro centro, en nuestra paz, no existe agente exterior que pueda “movernos”.

5.     Usar aquello aprendido a través de la sensibilidad para enseñar, para guiar, para sanar. Especialmente si nuestra misión está relacionada con llevar luz, guiar el camino.

Muchas personas que son sensibles tienden a tener el hábito de minimizar, callar o atontar sus sentidos. Lo hacen a través del uso de comidas, alcohol y otras substancias, o a través de relaciones poco positivas que las dejan más drenadas que alineadas. Es solo hasta que notan un patrón de comportamiento y aceptan su sensibilidad, que empiezan a tomar decisiones más sanas que les crean bienestar.

Si bien ya estás en completo reconocimiento de tu sensibilidad o todavía estas dudando de su existencia y de su poder, la sugerencia es siempre tomar decisiones pequeñas o grandes que te generen bienestar, que te ayuden a desarrollar-te, a avanzar. Puedes seguir los pasos sugeridos arriba o puedes, poco a poco, comenzar a notar cómo te vas sintiendo con cada experiencia y empezando a decantar.

Nuestra sensibilidad, si bien no está muy de moda ahora y es poco comprendida, nos ayuda a ayudar. Nos ayuda a crear más en sintonía con Dios, en Amor. Nos ayuda a vivir esta experiencia terrena de una mejor manera. Nos ayuda a cumplir con nuestra misión sin arrepentimientos.